Setenta años de historia, un presente en construcción - Seventy years of history, a present under construction
Resumen
Cuando asumí la presidencia de la Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica Estética y Reconstructiva (SCCP) en mayo de 2024, lo hice con una mezcla profunda de emociones: entusiasmo por el reto, gratitud por la confianza recibida y una clara conciencia de la responsabilidad que implica liderar una comunidad como la nuestra. No es un rol menor; representa una historia construida a lo largo de décadas, una tradición sólida, unos principios que nos guían y, sobre todo, el compromiso de muchos colegas que creen y trabajan por esta Sociedad.
Con el paso del tiempo, esa emoción inicial se ha transformado en una experiencia profundamente significativa. La exigencia ha sido constante, pero también lo ha sido la satisfacción de ver cómo, trabajando en equipo, hemos logrado consolidar avances importantes. Muchos de estos procesos venían gestándose desde presidencias anteriores y durante este periodo hemos tenido la oportunidad de darles continuidad, fortalecerlos y proyectarlos con mayor alcance.
He tenido el honor de presidir los dos más recientes eventos de nuestra especialidad: el XXXIX Congreso Nacional en Medellín en 2024 y el XXXIII Curso Internacional en Barranquilla en 2025, que reunieron, cada uno, a más de mil cirujanos plásticos junto con destacados profesores nacionales e internacionales. Y si bien ya había liderado el XXXVII Congreso Nacional en Santa Marta, antes de la pandemia, es un gran orgullo ver que estos espacios no solo han sido escenarios de actualización científica, sino también de encuentro, integración y fortalecimiento de nuestra comunidad.
De manera muy especial, nuestro Simposio de Seguridad del Paciente, que hoy alcanza su sexta versión, refleja uno de los pilares fundamentales de nuestra Sociedad: el compromiso inquebrantable con la seguridad y el bienestar de nuestros pacientes.
Haber contribuido a este evento durante dos años como directora científica y secretaria ejecutiva, y posteriormente los últimos dos años como presidente, ha sido un privilegio que valoro profundamente.
Quiero destacar también un trabajo silencioso pero esencial: la modernización de la Sociedad. La digitalización y la reorganización administrativa han permitido construir una estructura institucional más eficiente, transparente y preparada para responder a las necesidades actuales y a los desafíos del futuro.
Nada de esto habría sido posible sin el apoyo de muchas personas. Expreso mi más sincero agradecimiento a los miembros de la Junta Directiva, por su compromiso y liderazgo; a los presidentes de nuestras diez seccionales, por mantener viva la esencia de la SCCP en cada región del país; y a nuestro equipo administrativo, por su dedicación y capacidad de gestión. De igual forma, agradezco a todos los miembros de la Sociedad: de número, honorarios, asociados internacionales y eméritos, por su participación activa, sus aportes y su confianza permanente en este proyecto colectivo. Y por último, pero no menos importante, gracias a los residentes de los servicios nacionales, quienes representan la semilla de nuestra especialidad.
Hoy entramos en la etapa final de este periodo con la misma convicción con la que iniciamos. Aún tenemos retos importantes por delante, entre ellos la reforma de nuestros estatutos, un paso necesario para seguir fortaleciendo nuestra estructura y adaptarnos a las dinámicas actuales de la especialidad. Confío en que, con la participación de todos, lograremos avanzar en este proceso en las próximas asambleas.
Quiero extender una invitación muy especial a nuestro próximo gran encuentro: la edición número XL del Congreso Nacional de la SCCP, que se llevará a cabo en Medellín, en Plaza Mayor, del 9 al 12 de septiembre. Esta será una ocasión verdaderamente significativa, en la que celebraremos los setenta años de nuestra Sociedad y elegiremos la nueva Junta Directiva Nacional. Será, sin duda, un espacio para reencontrarnos, actualizar conocimientos, fortalecer nuestros lazos y celebrar con orgullo el camino recorrido y el futuro que seguimos construyendo juntos.
Gracias por la confianza, por el trabajo compartido y por hacer de estos meses una experiencia tan exigente como profundamente gratificante.
Nos vemos en Medellín.